Avances de la cripto industria: hacia la industrialización del valor en el segundo semestre de 2026

Artículo 6

Por Rebeca Díaz Romanenko, Profesora del Máster en Blockchain e Inversión en Activos Digitales del IEB.

La industria de los criptoactivos se encamina en el segundo semestre de 2026 hacia su fase de “industrialización del valor”, dejando atrás la etapa de experimentación para consolidarse como una infraestructura crítica del sistema financiero global. Este periodo está marcado por un cambio de paradigma estructural: la transición del tradicional ciclo de cuatro años impulsado por el halving y el inversor minorista hacia un modelo de crecimiento sostenido liderado por instituciones globales.

Durante el segundo semestre de 2026, seremos testigos de la obsolescencia de la teoría de ciclos de cuatro años de Bitcoin. La entrada masiva de capital institucional, facilitada por la madurez de los ETF al contado —cuyos activos bajo gestión alcanzan los 75.000 millones de dólares—, ha creado un soporte de precios estructural que dota al mercado de una estabilidad inédita.

Bitcoin ha consolidado su estatus de “oro digital”, especialmente tras alcanzar el hito técnico de los 20 millones de monedas minadas en marzo de este año. Para la segunda mitad de 2026, se espera que el mercado se desvincule de la demanda puramente especulativa para centrarse en la infraestructura: stablecoins, depósitos tokenizados y participación bancaria directa en Web3. El enfoque se desplaza de los tokens individuales hacia la utilidad práctica en pagos e identidad digital.

Bitcoin ha consolidado su estatus de “oro digital”, especialmente tras alcanzar el hito técnico de los 20 millones de monedas minadas en marzo de este año. Para la segunda mitad de 2026, se espera que el mercado se desvincule de la demanda puramente especulativa para centrarse en la infraestructura: stablecoins, depósitos tokenizados y participación bancaria directa en Web3. El enfoque se desplaza de los tokens individuales hacia la utilidad práctica en pagos e identidad digital.

Este entorno regulatorio no solo elimina el modelo de exchanges offshore sin presencia local, sino que introduce el pasaporte europeo, permitiendo a las plataformas licenciadas operar en toda la Unión Europea bajo un estándar de supervisión único. En este segundo semestre, veremos una consolidación del sector donde solo prevalecerán aquellos operadores con capacidad para cumplir con las exigencias de resiliencia operativa, gobernanza y segregación de activos. A fecha de junio de 2026, ya se identifican once entidades españolas, incluyendo seis bancos tradicionales, operando bajo este nuevo marco, lo que evidencia la convergencia definitiva entre la banca clásica y los activos digitales.

Simultáneamente, en Estados Unidos, la SEC está aportando la claridad necesaria en temas de custodia y recaudación de fondos, lo que reduce la incertidumbre jurídica y fomenta la entrada de fondos de pensiones y dotaciones soberanas…

…

Tribuna completa publicada en Estrategias de Inversión.