Un futuro internacional: un nuevo orden ha llegado

Por Diego Pitarch, Profesor del Master in International Finance y director UDN Digital Transformation en CITD Engineering & Technologies

Hace apenas unos meses el mundo era diferente, las tiendas estaban abiertas, los niños iban a los colegios y los trabajadores a sus puestos de trabajo. Oíamos que algunas mercancías no podían salir de China porque estaban en cuarentena y muchas fábricas habían dejado de funcionar, y nosotros viéndolo desde la barrera y con cierta reticencia y hasta “gracia”.

Pasados unos días se oyeron voces desde nuestros vecinos mediterráneos. En Italia empezaba a morir la gente por la misma enfermedad que en China había matado a miles de personas, pero lo seguíamos viendo en la distancia hasta que llegó a España y lo estamos sufriendo, y de qué manera, con nuestros propios compatriotas.

Que fácil y que sencillo ha sido la expansión de una enfermedad en todo el planeta, porque esto no es ya un problema de España, de Italia o de China, es un problema del mundo entero donde miles de millones de personas están confinadas en sus casas para que esto pase lo más rápido posible, haciendo que las economías mundiales se contraigan, se bloqueen y hayamos pasado de una velocidad de crucero constante e incluso creciente en muchos países a estar casi en “ralentí”. Que fácil ha sido para una amenaza tan microscópica, generar un problema tan grande en todo el planeta y nosotros sin verlo o, mejor dicho, casi sin querer verlo.

Estamos ante un hecho sin precedentes. Ante una situación que, si bien en el mundo han existido otras pandemias, no nos hemos enfrentado jamás a una de estas características, y evidentemente no sabemos que nos deparará el futuro. Es por esto por lo que hacer previsiones o adelantos de hechos y conclusiones puede ser una labor digna del mismísimo oráculo de Delfos, porque podemos intuir, especular, pero no saber a ciencia cierta.

Esto ha tenido, tiene y tendrá una repercusión económica letal para muchas empresas y países y España no va a ser menos que otros donde una de nuestras principales industrias es la turística que se verá afectada mucho incluso después del confinamiento, pero seguro que traerá muchas oportunidades en un futuro y francamente, es algo que nos debe importar a todos, ya que, como dijo el genial Woody Allen, “Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”.

Este factor sanitario, con repercusión económica y social. no ha hecho más que acelerar un proceso que ya estaba en marcha. Es verdad que China ha caído en exportaciones algo más de un seis por ciento, pero no olvidemos que, aparentemente, a falta de datos más concretos o fiables, está siendo el primero en recuperarse.

Ya se preveía, según varios estudios, que para el año 2040, China y la India serían los principales centros económicos mundiales, no solo por producción, si no por consumo y mercado, añadiendo a éstos, países de Iberoamérica como Méjico y otros emergentes. Pero esto, como comentaba, no ha hecho más que acelerar un proceso que ya estaba en camino y que modificará varias cosas en el comercio internacional, los centros productivos, los modelos operativos, los mercados y los movimientos de mercancías entre otros.

La humanidad se ha dado cuenta que no se puede depender en un porcentaje tan alto de la producción de dos, tres, cinco países, con lo que seguramente se trabajará en el medio plazo en la descentralización de las plantas de producción, creando más centros productivos alrededor del mundo, más pequeños y eficaces, haciendo que se creen nuevas rutas y más próximas para el abastecimiento de las mercancías.

Los modelos operativos cambiarán, no sólo por un proceso sanitario, si no por un proceso psicológico, donde las personas restringirán sus movimientos por miedo principalmente. Los mercados cambiarán considerablemente, donde la Unión Europea ya no será tan Unión ni tan europea y los Estados Unidos tendrán menos peso en el nuevo orden comercial mundial.

Tengamos en cuenta que cuando la humanidad tiene miedo e incertidumbre por el futuro, tiende a la territorialidad, haciendo que seamos más “egoístas” y busquemos un mayor consumo de lo nuestro buscando el “primero los míos” y ya veré con los otros. Si volviéramos a preguntarle al oráculo de Delfos, nos diría que esta situación no acabará con el comercio internacional, como muchos piensan, esta situación redistribuirá el orden mundial económico, dándole oportunidades a muchos países que han sabido hacer frente al mayor problema de la humanidad de los últimos años.

Surgirán nuevos actores, nuevos modelos de negocio, nuevas divisas y formas de realizar las transacciones. La globalización se transformará en mundialización definitivamente y será, no sólo para mercancías, si no para trabajadores también, donde el teletrabajo se convertirá en un modo casi de vida y se implantará aún más en un país como España, donde estaba relegado a un segundo plano. Podremos (aunque ya algunas empresas lo trataban) estar en Madrid y a la vez trabajar para una empresa que está en Los Ángeles o en Beijing. Debemos ser conscientes que el mundo ha cambiado, cuando salgamos de nuestras casas, no será nada normal porque nosotros habremos cambiado también.

Decía Victor Hugo que “El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”. Miremos el mercado internacional con ojos de valientes. Somos un pueblo que ha estado amenazado por muchas cosas a lo largo de nuestra más que dilatada historia, con grandes epopeyas y con grandes desgracias, pero que siempre ha visto en el futuro la oportunidad.

Veamos otros mercados, compartamos otras oportunidades, animémonos a la conquista internacional, porque el nuevo orden ha llegado y lo único que nos queda es posicionarnos y dar un paso adelante. No es momento de lamerse las heridas ni de desorientarnos, porque el comercio internacional nos da la oportunidad de mirar a los ojos del futuro.

 

Artículo publicado en el informe Reflexiones jurídicas y financieras pos-Covid-19.

 

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