Bitcoin, especulación y pago de Impuestos

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Por Pablo Fernández Burgueño, profesor del Programa de innovación y Tecnología Financiera del IEB.

A mediados de julio de este año, 2017, el precio del bitcoin alcanzaba los 2.198 euros. Recuerdo a mis compañeros, que adquirieron unidades por 667 euros en enero, apresurándose a cambiarlos por euros para disfrutar de las ganancias. En septiembre el precio alcanzaba los 4.151 euros; en noviembre, los 6.214 euros; y en diciembre, los 16.000 euros. Esos mismos compañeros, que se alegraban por haber multiplicado por tres su dinero en pocos meses, rabian por no haber mantenido los bitcoins inactivos tan solo unos meses más.

Cambiar euros por bitcoins es una operación especulativa de altísimo riesgo. En los últimos meses hemos visto un incremento asombroso en el precio de estas unidades, aunque lo mismo podríamos haber visto un decremento de similar magnitud. Bitcoin es un juego de riesgo basado en la ilusión de apostar por un activo de precio extraordinariamente fluctuante.

Los usuarios originarios del bitcoin, allá por el año 2009, eran creyentes criptoanarquistas y curiosos tecnólogos. Algunos especuladores e interesados se subieron al carro en 2013, cuando el precio del bitcoin ascendió a los 928 euros, para caer, poco después, a los 161 euros. En 2017, son fanáticos del bitcoin, empresarios y una gran masa de especuladores sin conocimientos financieros los que han comenzado a adquirir criptomonedas.

En los últimos días, a pesar de que cada vez es mayor el número de personas que tiene bitcoins, el precio no ha dejado de caer lentamente. Se cree que es debido a la acción de las ballenas o usuarios con un número inusitadamente grande de monedas virtuales, que venden con cautela para aprovecharse del precio, pasando el dinero a dólares a otras criptomonedas, como el BCH o el Dash.

El cambio de euros por bitcoins y viceversa se suele realizar en casas de cambio como Kraken, Bitstamp, Coinbase o Poloniex. A pesar de esta centralización de las operaciones La dificultad de fiscalizar las operaciones provoca una preocupante evasión de impuestos. Los usuarios que cambian sus bitcoins por euros por un valor superior al de adquisición se benefician de un incremento patrimonial, que deberían declarar y por el que, por regla general, deberían pagar en las escalas correspondientes del 19%, el 21% o el 23%. Sin embargo, prácticamente ningún usuario cumple con esta obligación.

Desde la Unión Europea, para combatir la evasión de impuestos, el fraude, el blanqueo de capitales y la financiación de actividades ilícitas y terroristas, se ha planteado un escenario en el cual las casas de cambio de criptomonedas tendrán que declarar el inicio de su actividad, además de identificar a los sujetos implicados en las compraventas y conocer o investigar el origen y el destino de los fondos. Si subirá el precio del bitcoin o si estamos frente a una burbuja a punto de estallar, no se sabe. Lo cierto es que el bitcoin es un interesante activo para el mercado de la especulación. ¿Comprarías un bitcoin por 16.000 euros?

 

Leer reportaje completo “Tres Asuntos que marcaron 2017” en El Independiente

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